
Los errores más comunes al trabajar con una fresadora eléctrica – ¿cómo evitarlos?
La manicura con fresadora eléctrica es el servicio más popular realizado en los salones de uñas, y las fresas son una de las herramientas más importantes en el trabajo de la técnica, ya que están presentes en casi todas las etapas de la manicura. Los errores más comunes en una manicura con fresadora eléctrica:
1. La elección incorrecta del tipo de fresa, el grano o el corte.
Una fresa funciona bien para el esmalte semipermanente, otra para uñas acrílicas duras. Si usamos cortes demasiado suaves para retirar el acrílico, no solo puede llevar una eternidad, sino que también facilita mucho quemar a la clienta. Por otro lado, un grano demasiado agresivo en fresas de diamante puede desgarrar o cortar las cutículas. La mejor solución es usar fresas marcadas de amarillo a azul.
2. Usar una fresadora poco potente.
Un aparato rotativo de este tipo tiene sus límites, que sencillamente no podemos evitar. Esto se nota especialmente al trabajar a velocidades muy bajas o muy altas. Recuerda que no todas las revoluciones son iguales, y aunque veas a alguien trabajando las cutículas a 10,000 rpm, en otra fresadora eso podrían ser 15,000. Tienes que aprender a coger el tacto de la fresadora con la que trabajas.
3. Usar las fresas con un ángulo incorrecto.
Recuerda que la fresa no debe ahuecar la placa ungueal. Cada forma de fresa debe usarse de manera diferente. No sujetarás un cono truncado igual que una gota. Si todavía no tienes tacto para el ángulo con el que sujetar una fresa, prueba nuestras fresas con punta no cortante (segura). Así protegerás las cutículas de los cortes.
4. Falta de estabilidad y apoyo.
Las principiantes suelen trabajar "en el aire", lo que provoca agujeros en la uña porque no tienen el tacto adecuado. Aquí tienes un truco sencillo: apoya el dedo meñique de la mano de trabajo contra el dedo en el que estás trabajando en ese momento. Esto te dará la estabilidad y el control adecuados.
Cuida la calidad de tus servicios
Retirar el producto antiguo de una sola uña le lleva a una técnica experimentada unos 30 segundos, y trabajar a fondo las cutículas y preparar la placa también es cuestión de unos minutos. La fresadora es un aparato maravilloso, pero hay que tener cuidado con ella. Un trabajo poco hábil puede destruir la matriz de forma irreversible. Por eso es tan importante seguir aprendiendo y adquiriendo conocimientos mediante formación. Echa un vistazo a nuestra oferta: seguro que encuentras algo para ti.
Durante la formación estaremos encantados de ayudarte a elegir las fresas adecuadas para tus habilidades y necesidades.

