
Errores en la manicura con torno eléctrico
Seguro que cada una de nosotras, al empezar su carrera como técnica, se ha enfrentado a una situación en la que, por ejemplo, el esmalte semipermanente no se sostenía, el gel se levantaba, y al retirar el estilismo notaste un montón de burbujas de aire, o le hiciste sin querer un corte a la clienta con una fresa, o durante el limado la clienta prácticamente "retiraba la mano", y así sucesivamente. Solo situaciones desagradables, ¿verdad? Bueno… a nadie le gustan esos momentos. Apostaríamos a que cada vez casi te tirabas de los pelos preguntándote: "¿qué estoy haciendo mal?". Bueno, puede haber muchos motivos. En la publicación de hoy intentaremos repasar todo tipo de errores cometidos al preparar la uña que les pasan a todas las técnicas.
1. No retirar la epidermis
Empujar la epidermis hacia atrás con un palito no basta. En muchos casos puede acabar mal. ¿Qué ocurre cuando hacemos esto?
No retirar la epidermis de la placa ungueal significa que aplicar cualquier producto sobre ella puede provocar numerosas burbujas de aire. Esto se debe a que las cutículas son mucho más blandas que la uña y "trabajan" constantemente, por lo que el producto sencillamente no se sostendrá sobre ellas. Además, inundar las cutículas con cualquier producto puede provocar irritación, sarpullido e incluso una reacción alérgica grave.
Así que, si queremos evitar este problema, deberíamos usar al fin y al cabo una fresadora y la fresa adecuada. ¿Cuál funciona mejor? Las formas de cilindro y cono son las especialistas para este tipo de tarea.
2. Limado incorrecto de las cutículas
Limar las cutículas es una parte muy importante de la preparación de la placa para el nuevo estilismo. Debemos recordar que cualquier herramienta usada de forma incorrecta puede causar daños mayores o menores.
Lo más importante es sujetar la fresa con el ángulo correcto. Esto no solo nos da más posibilidades de alcanzar las zonas más profundas bajo los pliegues, sino que también evita que hagamos daño a la clienta.
3. Dañar la matriz
Además del ángulo de trabajo incorrecto, debes prestar atención a la fuerza que aplicas con las fresas. También importan nuestra presión y el alcance dentro del cual manejamos estas herramientas.
La mayoría de las fresas para cutículas, cuya función es limpiar el llamado "bolsillo", tienen una punta muy afilada, por ejemplo la gota o la aguja. Por eso nuestro trabajo no debe interferir demasiado en estas zonas sensibles.
¿A qué puede llevar una presión excesiva con estas herramientas? Si aplicamos una fuerza realmente intensa, podemos dañar la matriz; por ejemplo, la uña puede volver a crecer deformada, ondulada o a un ritmo mucho más lento. El daño en la matriz suele ir acompañado también de un hematoma bajo la uña. En esos casos, ya es necesaria una consulta con un podólogo o un dermatólogo.
Tanto si eres principiante como técnica avanzada, las fresas deben elegirse con cuidado.
Siguiendo estos puntos, no deberías tener problemas para trabajar de forma segura y atractiva. Recuerda también que las herramientas siempre deben desinfectarse y esterilizarse. ¡La seguridad de las clientas debe ser siempre lo primero!
Natalia Kurkiewicz – embajadora de más de 5 marcas de belleza, técnica de uñas, entusiasta de la manicura perfecta, influencer, autora del perfil @pazury_bez_cenzury_natalia.

